Cuando la luz es barata, calientan agua; cuando sube, la usan: Dinamarca demuestra que un depósito de 70.000 m³ puede ser la batería más barata del sistema eléctrico, alimentado con calor solar, residual o excedentes eólicos y fotovoltaicos
Hay una paradoja que llevamos décadas aceptando sin cuestionarla demasiado. Cuando el sol brilla con fuerza y el viento sopla, las plantas de energía producen más electricidad de la que necesitamos. Y, en lugar de guardarla, en muchos casos se desperdicia. Los precios caen, a veces incluso a cero, y los operadores del sistema se ven obligados a desconectar molinos o paneles porque no hay dónde meter esa energía. Al mismo tiempo, esa misma tarde, o esa misma noche, miles de hogares encienden la calefacción y alguien tiene que quemar gas para mantenerlos calientes. En Dinamarca, un país que lleva décadas obsesionado con la eficiencia energética, alguien miró ese absurdo y decidió probar algo distinto. No con baterías de litio, ni con hidrógeno, ni con sales fundidas. Con agua. Agua caliente. Mucha agua caliente. Setenta mil metros cúbicos de agua , para ser exactos. El equivalente a unos 28 piscinas olímpicas , enterradas bajo tierra en el municipio de Høje Taastrup, a las afueras de...