El primer motor marino comercial de amoníaco ya tiene sus dos primeros barcos: un carguero noruego nuevo y una conversión histórica que saldrá a faenar este mismo otoño con hasta un 70% menos de emisiones
Hablamos mucho de los coches eléctricos. De las baterías de litio, de los puntos de recarga, de la etiqueta ECO. En tierra lo estamos haciendo bien, pero cuando llegamos a puerto y llenamos de mercancía un carguero para cruzar medio mundo, la historia se complica. Porque los barcos que cruzan los océanos son, con diferencia, los vehículos más contaminantes que existen. El transporte marítimo genera cerca del 2,9% de todos los gases efecto invernadero del planeta. Y es que este tipo de barcos queman fueloil pesado, un residuo tan sucio que está prohibido en tierra. La electrificación en las embarcaciones es inviable ya que las distancias que recorren los grandes buques harían necesario tener una batería enorme y tan pesada como la propia embarcación. La búsqueda de alternativas a este problema es una de las principales vías de investigación en la actualidad. El combustible ideal para no emitir CO₂ sería el hidrógeno, pero hay que enfriarlo a -253°C para licuarlo, lo que consume una ...