Lleva 33 récords mundiales a sus espaldas y acaba de tumbar otra vez el muro que parecía intocable: el mayor fabricante de paneles del planeta deja la célula solar en un 34,82% de eficiencia y entierra el techo del silicio
Durante décadas, los paneles solares han estado atrapados en un techo invisible . El problema no venía de fábrica ni era cuestión de usar malos materiales; era pura física. En 1961, los físicos William Shockley y Hans Queisser echaron cuentas y chocaron contra la realidad: una célula solar de silicio normal tenía un techo insuperable del 33,7% de eficiencia . Daba igual cuánto exprimieras el diseño o lo limpios que estuvieran los componentes. Había una barrera invisible: era matemáticamente imposible transformar en electricidad más de un tercio de la luz del sol. El silicio, el material rey de la industria solar desde sus inicios, es bueno capturando ciertos colores de la luz, pero no todos. La luz azul, de alta energía, se desperdicia en forma de calor. Es como tener un oído perfecto para los graves pero ser sordo a los agudos. Necesitabas dos oídos: uno para los graves y otro para los agudos. Y así nació la idea de la célula tándem: apilar dos materiales que capturaran diferent...