Gasolina en un diésel (o diésel en gasolina): qué pasa y qué hacer en el momento para no destrozar nada
Imaginate la escena: estás en la gasolinera, pensando en tus cosas, coges la manguera y empiezas a llenar el depósito. De repente, te fijas bien y se te congela la sangre. ¡Tierra, trágame! Has metido gasolina en tu coche diésel o al revés. Lo primero: respira profundo. No eres ningún bicho raro ni el primero al que le pasa. De hecho, en España son más de 70.000 los que meten la pata con esto cada año. Lo importante ahora es reaccionar rápido para que el despiste no te destroce el bolsillo. Gasolina en un coche diésel: el error más fácil (y peligroso) Es el fallo más típico del mundo. ¿Por qué? Básicamente porque la manguera de gasolina es más fina y entra como Pedro por su casa en el depósito de un diésel (hacerlo al revés es casi imposible porque la manguera diésel no cabe). Si tu coche es moderno, aquí tenemos un problema serio. Los motores diésel necesitan el propio gasóleo para lubricar sus piezas internas, como la bomba o los inyectores. La gasolina hace justo lo contrar...