Mazda esconde su primer eléctrico bajo la piel del CX-90, lo hemos descubierto y tendría el tamaño de un CX-5
Mazda no tiene prisa porque ya tiene resuelto el problema de sus eléctricos. El Mazda MX-30 era en realidad una colaboración entre una decena de fabricantes de componentes y los Mazda 6e y CX6 e son en realidad productos de Changan, con una puesta a punto diferente y un diseño 100% Mazda. Mientras buena parte de la industria corre para llenar sus catálogos de modelos de batería, la marca japonesa ha decidido tomarse su tiempo con su primer vehículo eléctrico desarrollado desde cero . Y aunque la fecha de llegada se ha alejado, el proyecto sigue vivo y lo más curioso es que ya hay una unidad de pruebas dando vueltas en el exigente trazado de Nürburgring . Una mula de pruebas con disfraz de CX-90 Quien vea pasar este prototipo por el circuito alemán podría pensar que se trata de un Mazda CX-90 más. No lo es. La compañía está utilizando la carrocería de su SUV de mayor tamaño como “mula” de desarrollo , una práctica habitual que permite poner a prueba la mecánica y los componentes de u...