Una idea despreciada durante medio siglo vuelve para competir con las baterías: la primera planta comercial del mundo que almacena energía en aire líquido arranca este verano cerca de Mánchester
Miremos por el retrovisor y vayamos a 1977 cuando Steve Jobs fundaba Apple en un garaje, se escuchaba por primera vez ‘Stayin’ Alive’ de los Bee Gees, y un ingeniero de la Universidad de Newcastle, E.M. Smith , registraba una patente que parecía sacada de la ciencia ficción: almacenar energía en forma de aire líquido. Como en muchas ocasiones las grandes ideas avanzadas a su tiempo no siempre son comprendidas. En este caso el descubrimiento de Smith llegó antes de tiempo y fue despreciada. En aquella época, las energías renovables eran una anécdota y nadie se preocupaba por guardar excedentes de molinos o paneles solares que apenas existían. Ahora la cosa ha cambiado. En un mundo que tiende a la electrificación y a la búsqueda constante de energías limpias. Encontrar formas de almacenar el exceso de energía que pueden producir en determinados momentos del días los paneles solares o los aerogeneradores para darle uso cuando no haya ni viendo ni sol es una de las ...