9 metros, 40 nudos y sin moldes: la Universidad de Maine imprime en 3D el barco del futuro
Hay imágenes que desafían nuestra forma de entender el mundo. Una de ellas es ver un barco de nueve metros, capaz de surcar el océano a 40 nudos, salir de una impresora. No de un astillero con décadas de experiencia, no de un molde de fibra de vidrio fabricado a mano, sino de una máquina que, como una gigantesca pistola de pegamento caliente, va depositando capa tras capa de material hasta que el casco emerge sin costuras, sin remaches, sin juntas. Esa imagen ya no es ciencia ficción: es el 3Dirigo X , el último logro de la Universidad de Maine. El pasado agosto, en Hampden, Maine, el equipo del Advanced Structures and Composites Center (ASCC) botó esta embarcación de 9,1 metros, diseñada específicamente para condiciones de mar abierto . No era un ejercicio académico ni un prototipo de laboratorio. Era la demostración de que la fabricación aditiva a gran escala ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta real para la construcción naval comercial...