32 metros de envergadura, 27 minutos de vuelo y una factura eléctrica de 5 dólares: el avión eléctrico más grande del mundo ya ha volado, y aunque su versión comercial será híbrida, el X1 ha demostrado que los cielos pueden ser más baratos que el queroseno
Hay fechas que se te quedan grabadas en la cabeza: el despegue de los hermanos Wright, el Lindbergh cruzando el Atlántico o el estruendo del Concorde rompiendo la barrera del sonido. Pues apunta esta: 12 de agosto de 2026. Ese día, en un pequeño aeropuerto de Nueva York, un monstruo de 23 metros de largo y 11 toneladas se levantó del suelo sin soltar un solo gramo de humo . Era el X1, el avión eléctrico más grande de la historia , flotando en el aire sin gastar una sola gota de combustible tradicional. Estuvo arriba 27 minutos, subió hasta los 335 metros y su motor desplegó una fuerza brutal de más de un megavatio. Pero lo que de verdad te vuela la cabeza es otra cosa: el vuelo costó exactamente cinco dólares de luz. Sí, cinco dólares por mantener en el aire un aparato del tamaño de un autobús escolar. Suena a chiste o a error de imprenta, pero es real. Piensa en la diferencia: mientras llenar el depósito de un avión normal cuesta miles de euros, esto equivale a lo que te gastas...