Fusibles del coche: tipos, dónde están, para qué sirven y cómo saber si uno se ha fundido
Que nuestro coche funcione a la perfección depende de multitud de pequeños factores que se alinean para que todo funcione como una máquina bien engrasada. Una de esas pequeñas piezas que hacen que todo vaya rodado son los fusibles. Son pequeños componentes eléctricos que pasan desapercibidos… hasta que algo deja de funcionar. Un elevalunas que no sube, la radio que no enciende o las luces que fallan tienen un denominador común: hay un fusible fundido. En estas líneas vamos a conocer a estos grandes desconocidos: qué son, para qué sirven, dónde estás y síntomas de que se ha fundido alguno. Los fusibles: qué son Los fusibles presentes en nuestro coche son pequeños componentes de seguridad que protegen el sistema eléctrico del vehículo. Su función principal es muy sencilla: cortar la corriente cuando hay una sobrecarga o cortocircuito. Están formados por un filamento metálico calibrado que se funde si pasa por él más corriente de la permitida. Es decir, si algo va mal ellos se rompen...