Hidrógeno y agua dulce del mismo proceso, usando solo agua de mar y el calor que antes se tiraba: el sistema chino de 250 kW que convierte la electrólisis en una desaladora
Los electrolizadores, esas máquinas que producen hidrógeno verde , convierten electricidad en gas. Pero no toda la electricidad acaba en el hidrógeno. Alrededor del 30% se transforma en calor de baja temperatura, entre 80 y 90 °C, que en la mayoría de las instalaciones se considera un estorbo. Hay que evacuarlo con torres de refrigeración o intercambiadores, gastando aún más energía en enfriar algo que acaba de calentarse. Es como cocinar y tirar el calor del horno por la ventana. Un equipo del Instituto de Física Química de Dalian (DICP) , perteneciente a la Academia China de Ciencias, ha decidido que ese calor no se tira. Lo ha puesto a trabajar. Su sistema, llamado STHW (Seawater to Hydrogen and Fresh Water) , combina un electrolizador alcalino con una unidad de destilación al vacío. El calor residual del electrolizador calienta agua de mar a baja presión, la evapora, y luego la condensa como agua dulce. Esa agua dulce alimenta al electrolizador, y el excedente se puede usar ...