Llaves dentro del coche: cómo abrir el coche si se te han quedado las llaves dentro sin destrozarlo
Los despistes pueden salir caros y uno de los despistes más frecuentes y latosos que le puede suceder a un conductor es olvidar las llaves dentro del coche al salir. Basta un segundo de distracción para cerrar la puerta y darte cuenta de que el mando está sobre el asiento. La buena noticia si te sucede esto es que no siempre va a ser necesario romper la ventanilla ni causar ningún daño al coche para lograr hacerse con las llaves. En este artículo comentaremos métodos seguros y consejos prácticos para abrir tu coche cuando las llaves se han quedado dentro.
Se me han quedado las llaves dentro: ¿y ahora qué?
En ese momento que bajas del coche y te das cuenta de que las llaves están dentro, lo principal es no entrar en pánico. Antes de intentar cualquier método, lo primero siempre es calmarse y buscar la respuesta más sencilla al problema. ¿A qué nos referimos? A empezar comprobando si todo el coche está completamente cerrado, a pensar si tenemos llave de repuesto cerca, mirar si hay alguna ventanilla abierta… En definitiva, buscar la solución sencilla desde la calma antes de entrar en pánico.
Métodos para abrir el coche
Una vez ya sabemos que las llaves están dentro y el coche cerrado, hay distintos métodos que podremos utilizar para abrir el vehículo. Algunos evidentes y poco arriesgados, y otros más complejos y que, seguramente, requerirán de ayuda profesional.
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Usa la llave de repuesto
Parece obvio, pero en un momento de estrés y nerviosismo podemos no caer en la opción más lógica y menos arriesgada. Dependiendo de donde nos pase puede que tengamos la llave de repuesto cerca (en casa o garaje), si no, podemos llamar a alguien de confianza que nos pueda acercar la copia. Las ventajas de usar este método es que no causaríamos daño al vehículo, es una solución rápida y no requiere herramientas.
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Utilizar una cuña inflable y varilla
Este método es el más profesional y el que suelen usar los cerrajeros. Hace falta una cuña de aire y una varilla larga y rígida. Con este material crearemos una pequeña apertura en la puerta para accionar el seguro desde dentro siguiendo estos pasos básicos:
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- Introducir la cuña con mucho cuidado entre la puerta y el marco.
- Inflar ligeramente para crear un pequeño hueco.
- Inserta la varilla.
- Accionar el botón de apertura o la manilla interior.
Hay que tener mucho cuidado con este método. Es muy efectivo, pero si no lo sabemos hacer bien podemos dañar la goma de la puerta o el marco. Además, es más efectivo en coches con seguro manual visible.
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El truco del cordón
Este método clásico solo funciona en coches que tienen el seguro interior en forma de botón vertical, los más antiguos. Necesitaremos un cordón resistente o una cuerda fina y seguiremos los siguientes pasos:
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- Hay que hacer un nudo corredizo en el centro del cordón.
- Introducir el cordón por la parte superior de la puerta.
- Bajar y hacer movimientos hasta rodear el botón del seguro.
- Ajustar el nudo y tira hacia arriba.
Como decimos este método solo nos funcionará en coches antiguos sin cierre electrónico y siempre que el botón del seguro sobresalga.
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Aplicaciones móviles del fabricante
Si contamos con un coche relativamente moderno, puede que haya una solución digital. Muchos vehículos actuales permiten abrir las puertas desde una app oficial del fabricante. Hay que tener la app instalada en el móvil, tener el coche vinculado a nuestra cuenta y que el vehículo tenga la conectividad activa. Sin duda es una solución fácil, de apertura inmediata y sin daños para el coche.
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Acudir a profesionales
Como siempre en casos de emergencia la mejor solución pasar por pedir ayuda a profesionales ya sea llamando a un cerrajero o a asistencia en carretera. El cerrajero automovilístico tendrá las herramientas y sabrá como hacerlo sin necesidad de dañar el coche o haciéndolo lo menos posible. El coste de un cerrajero dependerá e la hora a la que suceda el percance y la ciudad donde estemos, pero siempre será más asequible que romper una ventanilla o cambiar la cerradura.
La otra opción pasa por llamar acudir a asistencia en carretera, es decir al número de nuestra aseguradora y explicar la situación. Mandarán a un técnico y lo más normal es que este servicios esté incluido en nuestra póliza por lo que será gratuito.
Qué método usar según mi tipo de coche
Como hemos ido diciendo al explicar los distintos métodos de apertura, no todo los coches se abren igual. Según el modelo y antigüedad de nuestro vehículo deberemos optar por una opción u otra:
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Coches antiguos con pestillo manual visible
En los coches más antiguos lo más frecuente es que cuenten con una cerradura manual tradicional, sin cierre electrónico avanzado y tendrán un pestillo vertical que sobresale. Este tipo de vehículo podremos utilizar el truco del cordón, la cuña inflable con la varilla u, obviamente, llamar a profesionales.
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Coches con cierre centralizado
Estamos hablando de coches de los años 2000, hasta 2015 aproximadamente que tienen un seguro en forma de botón menos accesible, ya cuentan con sistema eléctrico y suelen tener mando a distancia. Aquí lo ideal sería optar por la llave de repuesto, si no, cuña inflable y varilla o llamar a profesionales. En estos modelos hay cables y sensores dentro de la puerta, así que forzar puede ser costoso.
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Coches modernos con sistema keyless
Este tipo de vehículos son los más comunes actualmente. Apertura sin llave, botón Start/Stop y, en muchos casos, sin cerradura visible o muy disimulada. En estos casos o se cuenta con la aplicación del fabricante o la única opción viable sin dañar el coche es llamar a profesionales. Forzar la puerta o utilizar métodos caseros no es una opción ya que tienen sensores muy delicados. También es muy probable que el propio coche no nos permita cerrar estando las llaves dentro del mismo por lo que es menos frecuente que esto pueda suceder.
Lo que NO debes hacer
Salvo en caso de riesgo vital si además de las llaves el coche se ha cerrado con niños o mascotas en el interior deberías evitar cualquiera de las siguientes opciones:
- Romper una ventanilla
- Meter destornilladores o cuchillos en la cerradura.
- Tirar de la puerta con fuerza.
- Intentar manipular cables internos.
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