Nissan busca salvar su fábrica de Sunderland y la respuesta está en Chery, OMODA, JAECOO y LEPAS: La demanda de las marcas chinas podría catapultar la producción del 30% a casi el 100%
Nissan está buscando no dejar infrautilizada su fábrica de Sunderland en Reino Unido y ha abierto conversaciones con Chery para fabricar coches en su planta de Sunderland. Al parecer, Nissan está cansada de tener la fábrica medio vacía y quiere empezar a sacarle rendimiento de verdad.
Según apunta Financial Times, la planta apenas funciona al 50% de su capacidad, lo que la convierte en un activo infrautilizado. Eso sí, su diseño —con líneas de producción separadas en distintos edificios— facilita compartir instalaciones con otros fabricantes sin demasiada inversión.
Negociaciones abiertas… pero sin nada firmado
Las charlas con Chery existen, pero no hay nada cerrado. Fuentes cercanas al asunto advierten de que el acuerdo podría quedarse en nada o ser el acuerdo del siglo para Nissan.
Y no es la única puerta que ha tocado Nissan. En el último año, la compañía también ha mantenido contactos con gigantes como Ford, Stellantis o Volkswagen, todos potencialmente interesados en aprovechar la infraestructura británica.
Una planta clave que necesita carga de trabajo
Sunderland no es una fábrica cualquiera. Nissan emplea allí a unas 6.000 personas, lo que la convierte en uno de los pilares industriales del sector automovilístico en Reino Unido.
El lanzamiento del nuevo Leaf eléctrico ha ayudado a mejorar la actividad y es que la planta ha pasado de operar por debajo del 30% a niveles más razonables. Aun así, sigue lejos de su máximo potencial.
En el horizonte también aparece el nuevo Juke eléctrico, cuya producción está prevista en Sunderland y cuyo lanzamiento comercial se espera para 2027.
Reestructuración global
Todo este movimiento llega en un contexto bastante delicado. Nissan está inmersa en un proceso de reestructuración global bastante agresivo, que incluye el cierre definitivo de varias fábricas y unos recortes de hasta 20.000 empleos en todo el mundo.
Esto pone en duda el futuro a largo plazo de algunas instalaciones, incluida la británica y tal y como te puedes imaginar, de ahí la urgencia por encontrar socios o alternativas para llenarla de trabajo cuanto antes.
Mientras tanto, Chery no está quieta. La automovilística china lleva tiempo expandiéndose a toda velocidad a nivel internacional.
En enero, acordó la compra de una planta de Nissan en Sudáfrica, reforzando su estrategia de producción local fuera de China. Además, ya controla una fábrica en Barcelona, también adquirida previamente a la marca japonesa.
La operación sudafricana incluye terrenos, edificios e instalaciones de estampación, y la compañía ha prometido mantener la mayor parte del empleo existente, respetando en gran medida las condiciones laborales actuales.
El crecimiento de Chery en Reino Unido es especialmente llamativo. En marzo alcanzó una cuota de mercado del 6%, cuando un año antes apenas llegaba al 1%.
Ese salto la convierte en el grupo chino que más rápido está creciendo en el país, lo que explica por qué Nissan la ve como un socio potencial con bastante sentido para su planta de Sunderland.
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