Como no existen los coches retro chinos, se los inventan: la curiosa apuesta por la nostalgia «fake» y el diseño inspirado en el Corvette, Cadillac o la furgo Volkswagen «hippie»

El Salón de Pekín es el más grande del mundo y sirve como muestra del músculo de las numerosas marcas locales. También es una buena ventana para ver el grado de implicación de los nombres europeos. En esta cita, las marcas se atreven a modificar sus propios coches de formas extravagantes. Fullgood, con sus coches retro chinos, es el mejor ejemplo de excentricidad si eso es lo que buscas.

No son copias, pero la duda es comprensible

Antaño conocimos algunos modelos fabricados en China que, indudablemente, tomaban como referencia otros coches de la competencia. Y estoy siendo muy benevolente, porque no parecía temblarles el pulso a la hora de tomar prestado el trabajo estético ajeno. Algunos ejemplos son el Landwing X7, el Yema Auto F16 o el Lifan 3-Series.

Se suele decir que no hay mayor piropo que la copia, pero en la industria china este concepto solía rebasar todos los límites. Hoy, gracias a la internacionalización de sus marcas y a una evolución hacia la identidad propia, podríamos creer que el plagio es cosa del pasado.

En este nuevo escenario se mueven Songsan y Fullgood: no copian, toma inspiración del diseño de coches clásicos e introducen todas las comodidades modernas por si no quieres soltar de la mano la nostalgia. Y ojo, porque no es la única idea que se les ha ocurrido para traer de vuelta coches clásicos.

Coches retro chinos: te van a dejar un rato pensando

Fullgood y Songsan son fabricantes de coches retro chinos con sede en Pekín que construyen algunos de los modelos más llamativos de los expuestos en el salón asiático. No por su tecnología, la velocidad de carga de sus baterías o su precio, normalmente inferior al de los rivales europeos, sino porque combinan un aspecto exterior clásico y un interior puntero bajo un único coche.

Parecen restomod de los que ahora están tan de moda, pero toda la estructura empresarial se basa en la creación de carrocerías de corte clásico que, aunque lo parezcan, no son fruto de trabajar sobre la carrocería original. Incluso el logo de «Fullgood» recuerda a la tipografía usada por marcas como Ford y Lamborghini, de estilo caligráfico. Y no mostraron uno, sino varios modelos.

El Songsan SS Dolphin: encima es un híbrido enchufable

Frótate los ojos cuanto quieras. Lo que estás viendo no es un Chervolet Corvette C1 descapotable, es un coche chino que cuenta con un propulsor híbrido enchufable bajo el capó. Los faros, el elemento decorativo en blanco del lateral, la parrilla y, por supuesto, los cromados o las llantas con tapacubos lisos te empujan a pensar en el clásico norteamericano.

Por dentro, se acabaron las referencias directas: cuero y dos pantallas digitales para ser la envidia de cualquier Dacia Sandero de serie. En 2022, Fullgood adquirió los proyectos de Songsan con el objetivo de seguir adelante con la idea, lo que hace lógica su presencia en el Salón este año. La carrocería del Fullgood varía ligeramente pero persigue esta inspiración en el clásico estadounidense.

Un «Cadillac Eldorado chino» y la resurrección de la VW T1 «hippie»

Al Dolphin se suma Summer, un monovolumen de diseño retro que recuerda al estilo de la Volkswagen T1 de los años 50. Esta monta un propulsor híbrido enchufable que promete una autonomía eléctrica de hasta 100 km (según homologación china). Es el más barato; parte desde 37.343 euros al cambio.

Un ejemplo más: el Rocket, con las aletas traseras propias del Cadillac Eldorado de 1959, Este último prescinde de un motor de combustión y es 100% eléctrico. Su precio asciende por encima de los 85.000 euros. Lo que está claro es que no dejan indiferente a nadie y que, si las marcas europeas pueden hacer restomods, China no se va a quedar atrás. ¿Te convencen o prefieres gastar lo mismo en clásico auténtico?

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Coches retro chinos

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