Limpiar el salpicadero del coche: cómo dejarlo brillante sin manchar, sin grasa y sin cargarte el material
Esa sensación del colegio cuando estrenabas libros y olían a nuevo, es la misma que se tiene cuano empiezas a conducir tu nuevo coche y todo funciona perfecto y luce reluciente. El salpicadero es lo que tienes delante cada vez que conduces y tenerlo sucio, con polvo o brillo, lleno de cosas o arañazos resta calidad al interior de nuestro coche y puede incluso llegar a ser un problema al causar reflejos molestos en el parabrisas.
El salpicadero es el centro de operaciones de tu coche. Lo miras constantemente, lo tocas sin pensar (volante, botones, aire acondicionado) y es el primero que acumula polvo, huellas y ese molesto brillo grasiento. Sin embargo, limpiarlo de cualquier forma puede ser contraproducente. Porque muchos productos dejan una capa aceitosa que atrae más polvo o, directamente, resecan y agrietan el plástico. La clave está en saber qué usar, cómo aplicarlo y, sobre todo, qué evitar.
¿Cómo limpiar el salpicadero del coche paso a paso?
Antes de lanzarte a echar ningún producto, tienes que preparar la superficie. El error más común es pulverizar directamente sobre el salpicadero. No lo hagas. El líquido puede colarse por las juntas, las rejillas de la climatización o los botones electrónicos y causar averías. Lo correcto es hacerlo de la siguiente manera:
- Vaciar y preparar la zona: Es lógico, pero necesario. Debemos retirar todo lo que tengamos sobre el salpicadero: navegadores, ambientadores, muñecos, papeles. Es necesario tener acceso total a la zona a limpiar.
- Retirar el polvo en seco: con un paño de microfibra seco quitamos la capa superficial de polvo. Si tienes un cepillo de detalles para coche, mejor.
- Elegir el producto adecuado: no debemos usar los limpiadores multiusos de casa. El jabón lavavajillas es demasiado agresivo y los limpiadores con alcohol pueden decolorar el plástico. Lo ideal es un limpiador específico para salpicaderos, preferiblemente con acabado mate o satinado. Si quieres algo neutro, agua destilada con una gota de jabón neutro de coche sirve para una limpieza básica.
- Aplicar el producto sobre el paño, no sobre la pieza: humedecer ligeramente un paño de microfibra limpio con el limpiador. Debe estar húmedo, no empapado. Después, pasa el paño por toda la superficie con movimientos suaves y sin presionar.
- Atención a las partes pequeñas: salidas de aire, el volante o los marcos de los indicadores acumulan grasa de nuestras manos y lo mejor para estas zonas es utilizar un bastoncillo de algodón humedecido o un cepillo de dientes de cerdas blandas.
- Secar con otro paño: este es un paso clave. Con un segundo paño de microfibra seco, repasa todo para eliminar cualquier resto de humedad.
Los mejores productos para limpiar el salpicadero de tu coche
Muchos piensan que lo caro es bueno y no hace falta gastarse una fortuna para limpiar bien nuestro coche. De hecho, algunos productos caros son los que más grasa dejan. Según lo que busquemos con la limpieza habrá un producto que se adapte mejor a cada situación.
Por ejemplo, si queremos una limpieza sencilla y sin riesgos, lo mejor será utilizar agua destilada + un paño de microfibra de alta calidad (los de 300-400 gramos por metro cuadrado son ideales). Ten siempre al menos tres: uno para quitar polvo, uno para limpiar húmedo y uno para secar. Se puede tener también otro para proteger si vamos a realizar ese último paso en la limpieza.
Si lo que buscamos es eliminar brillos grasientos, lo que necesitaremos es un limpiador desengrasante suave específico para automoción. Marcas como Koch Chemie o Sonax tienen productos llamados «limpiadores de interior».
Ahora bien, si lo que buscamos es una protección anti-UV sin brillo, lo que buscamos son protectores mate. Los hay en formato toallita (muy cómodos para viajes) y en spray.
Lo más importante es evitar a toda coste productos con silicona o con aceites minerales. Dejan un brillo intenso y parecen bonitos, pero a largo plazo atraen el polvo como un imán y aceleran el deterioro d el plástico. Tampoco es conveniente usar toallitas húmedas de bebé o limpiacristales con amoniaco: resecan y crean microfisuras.
La frecuencia ideal es una limpieza profunda cada dos o tres semanas y un repaso rápido con paño seco cada pocos días.
Errores comunes y consejos
Mucha gente, con la mejor intención, acaba dañando el salpicadero sin saberlo. Estos son los fallos más frecuentes: limpiar con el coche al sol, usar la misma bayeta para todo, aplicar demasiado producto, frotar con fuerza para quitar manchas.
La mejor limpieza es la que apenas necesitas hacer. Algunos hábitos sencillos mantendrán el salpicadero limpio durante semanas: poner una manta térmica en el parabrisas en verano, no apoyar objetos de goma o plástico barato encima del salpicadero, ventilar el coche antes de limpiarlo, o limpiar el polvo en seco cada 3-4 días.
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