Prueba KGM Musso: el pickup que nadie esperaba que fuera TAN bueno
KGM ha renovado su pickup Musso con la intención clara de demostrar que un pickup puede ser mucho más que una herramienta de trabajo. El nuevo Musso llega con una imagen más robusta y moderna, dos longitudes de caja (corta y larga), tracción 4×4 con reductora, capacidad de remolque de hasta 3,5 toneladas y un interior que incorpora dos pantallas panorámicas de 12,3 pulgadas con la interfaz Athena 3.0.
Tras probarlo intensamente tanto en asfalto como en terrenos rotos y caminos de tierra, mi veredicto es muy positivo. Me ha sorprendido gratamente la calidad de construcción y es que a pesar los cruces de puente, los terrenos irregulares y rodar por pistas exigentes, no he percibido ni un solo crujido, grillo ni ruido parásito, no hemos tenido problemas en ningún terreno y la capacidad ha sido sorprendente. El coche se mueve con soltura y transmite una sensación de solidez muy interesante. Es un pickup con carácter, atractivo y muy competitivo en precio, ¿te cuento más?.
Diseño exterior
El nuevo Musso presenta un diseño exterior que marca un antes y un después en el modelo. La parrilla es imponente, con una firma lumínica LED compuesta por cinco bloques que le dan una mirada potente. Los faros (halógenos en versiones básicas, full LED en las superiores) y el parachoques cuadrado refuerzan su auténtico carácter todoterreno.
Disponible en dos configuraciones de caja —corta (1.300 mm) y larga (1.610 mm)—, el Musso cambia de proporciones según la versión. La caja corta resulta más ágil y equilibrada visualmente, ideal para uso mixto diario y ocio. La larga transmite mayor presencia de trabajo pesado y es perfecta para profesionales que necesitan máxima capacidad. En ambos casos, la altura libre al suelo (245-248 mm), los ángulos de ataque y salida (hasta 30,9°/27,8°) y los pasos de rueda marcados dejan claro que no se trata de un pickup de postureo.

De perfil, las líneas rectas, la moldura de guardabarros con catadióptricos amarillos y los retrovisores negros le otorgan un aspecto robusto. La zaga es limpia, con grupos ópticos LED (según acabado) y un portón trasero amplio y funcional (con 150 kg de aguante). Los cinco colores disponibles (Grand White, Sandstone Beige, Amazonia Green, Marble Grey y Space Black) le sientan especialmente bien.
En mi opinión, KGM ha hecho un gran esfuerzo y el salto estético es evidente. El Musso ya no parece un vehículo “de trabajo puro”; tiene presencia, carácter y un toque moderno que lo hace atractivo tanto para uso profesional como para escapadas de fin de semana. Es, sin duda, uno de los pickups más redondos y atractivos visualmente del segmento.
Interior y calidad percibida
El interior del nuevo KGM Musso representa uno de los avances más notables y, sinceramente, me ha sorprendido gratamente. Nada más sentarse, se percibe una sensación de solidez y cuidado en el ensamblaje. El salpicadero luce un acolchado en la parte superior, texturas agradables al tacto y unos ajustes muy precisos. Las dos pantallas panorámicas de 12,3 pulgadas (cuadro de instrumentos y sistema multimedia) con la interfaz dominan el habitáculo y ofrecen una imagen moderna, nítida y bien integrada. El climatizador automático bizona es intuitivo y de uso muy agradable, algo que se agradece.
Los asientos son cómodos y con buenos reglajes; en el acabado Limited ganan tapicería de cuero sintético, ajuste eléctrico, calefacción y ventilación, además de un volante que eleva claramente la percepción de calidad. La consola central, ahora más despejada gracias al selector de marchas electrónico y al freno de mano electrónico (EPB), ofrece espacio útil y un cargador inalámbrico de 50 W en las versiones altas. La iluminación ambiental permite crear distintos ambientes.
Lo que más me ha impresionado durante la prueba es la calidad de construcción general. A pesar de haber rodado por caminos de tierra, pistas rotas y puentes con irregularidades importantes, no he percibido ni un solo crujido, grillo ni ruido parásito en todo el habitáculo. Los ajustes son sólidos, los materiales transmiten robustez y el conjunto se siente bien construido, como un vehículo pensado para durar y soportar un uso intensivo. Es un detalle que habla muy bien del esfuerzo de KGM y que eleva notablemente la percepción de calidad percibida.

Eso sí, no todo es perfecto. Aunque los materiales son correctos y los acabados están cuidados, algunos plásticos duros en las zonas bajas de las puertas y la consola siguen delatando su origen pickup. Además, el diseño de los paneles de las puertas es algo más convencional y no termina de casar del todo con el estilo más horizontal y tecnológico del salpicadero, lo que genera una ligera incoherencia visual. Aun así, para un pickup de este segmento y precio, el interior del Musso está claramente por encima de la media y transmite una sensación de solidez y confort que antes no tenía.
El interior del Musso es práctico, tecnológico y sorprendentemente refinado en cuanto a calidad de montaje. Es uno de los puntos donde más se nota que KGM ha dado un paso adelante importante. Personalmente, si tuviera que elegir, me iría directamente al acabado superior para disfrutar de los asientos ventilados y todos esos detalles de confort que marcan la diferencia en el día a día.
Infoentretenimiento y tecnología
El sistema de infoentretenimiento del nuevo KGM Musso es uno de los apartados donde más se nota el salto de calidad que ha dado la marca. El habitáculo cuenta con dos pantallas panorámicas de 12,3 pulgadas (una para el cuadro de instrumentos y otra central) que integran la interfaz gráfica. La resolución es alta, los gráficos son nítidos y la respuesta táctil es rápida y fluida, algo que no siempre se encuentra en pickups de este segmento. El sistema es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica, lo que permite una integración muy cómoda del teléfono sin cables. Además, incorpora navegación conectada y Bluetooth.
En las versiones superiores se añade cargador inalámbrico de 50 W para el móvil, puertos USB-C en todas las plazas y un sistema de sonido con buen nivel de detalle. La interfaz es bastante intuitiva, con menús bien organizados y mandos físicos para el climatizador bizona que facilitan el uso sin distraer la vista de la carretera. La cámara de visión trasera HD y los sensores de aparcamiento delanteros y traseros completan un conjunto tecnológico muy completo para un pickup.
Habitabilidad y caja de carga
El KGM Musso destaca especialmente en el apartado de habitabilidad y practicidad, ofreciendo una versatilidad que pocos pickups del segmento logran igualar. Dispone de dos configuraciones de caja que cambian por completo su carácter: la caja corta (1.300 mm de largo, 1.570 mm de ancho y 570 mm de alto) ofrece un volumen útil de 1.011 litros y una carga máxima de 865 kg, mientras que la caja larga (1.610 mm de largo) eleva el volumen hasta los 1.262 litros y la carga útil hasta 1.085 kg. Ambas versiones cuentan con revestimiento protector de alta resistencia, ocho puntos de anclaje bien distribuidos (cuatro superiores y cuatro inferiores), luz LED de cortesía en la caja y escalones integrados en los parachoques traseros que facilitan enormemente el acceso, algo que se agradece cuando se sube y baja carga con frecuencia. El portón trasero es amplio, con interruptor electrónico y apertura asistida, y el conjunto transmite una sensación de robustez y durabilidad muy propia de un pickup profesional.
En el habitáculo, las cinco plazas son realmente utilizables. Delante se viaja con amplitud y una posición de conducción elevada y cómoda. En la segunda fila, dos adultos de talla grande viajan con holgura en rodillas y cabeza, y la plaza central es aceptable para trayectos medios. El espacio interior es generoso para un pickup de este tamaño y el confort general está por encima de la media del segmento, con buen aislamiento acústico y una ergonomía pensada para largas jornadas.
Personalmente, me quedo claramente con la combinación de caja corta + automática. La suspensión trasera multilink ofrece un confort de marcha notablemente superior al de las ballestas semielípticas de la caja larga (que resulta más rebotona cuando se circula sin carga, algo lógico y esperado en configuraciones orientadas a máxima capacidad). La caja corta es más maniobrable en ciudad y aparcamientos, y sigue ofreciendo un volumen de carga más que suficiente para la mayoría de usos mixtos (diario + ocio). La caja larga solo tiene sentido si se necesita transportar cargas voluminosas o pesadas de forma habitual.
Motor y sistema de propulsión
El corazón del nuevo KGM Musso es el motor diésel 2.2 LET, un cuatro cilindros turboalimentado con inyección directa que entrega 202 CV a 3.800 rpm. El par máximo es de 400 Nm en la versión con cambio manual y sube hasta los 441 Nm en la automática. Es un motor específicamente desarrollado para ofrecer el par en los rangos de revoluciones más habituales en un pickup (1.400-2.800 rpm), lo que se traduce en una entrega de potencia constante y útil tanto en conducción diaria como cuando se va cargado o remolcando.
En la práctica, el motor sorprende por su buena respuesta desde bajas vueltas. No es un bloque especialmente refinado en cuanto a vibraciones a alto régimen, pero en el uso normal resulta silencioso y progresivo. La aceleración inicial es contundente gracias al par disponible casi desde el ralentí, y mantiene una buena reserva de fuerza cuando se exige más potencia en adelantamientos o subidas con carga.
He probado tanto la caja de cambios manual de 6 velocidades como la automática de 6 relaciones, y también las dos longitudes de caja. Tal y como os he adelantado me quedo con la combinación caja corta + automática. La transmisión automática es suave, rápida en los cambios y muy agradable en conducción diaria, eliminando el esfuerzo del embrague en ciudad o tráfico. Además, la suspensión trasera multilink de la caja corta ofrece claramente mejor confort y menor rebote que la suspensión de ballestas semielípticas de la caja larga.
Precisamente la suspensión de ballestas en la versión de caja larga es rebotona cuando se circula sin carga (algo habitual y esperado en este tipo de configuración orientada a carga pesada). Una vez cargada, el comportamiento mejora notablemente y se vuelve más estable. La caja larga prioriza capacidad de carga útil (hasta 1.085 kg) y remolque (3,5 toneladas), mientras que la corta prioriza agilidad y confort.
El sistema de tracción 4×4 con reductora es uno de los grandes activos del Musso. Se puede conectar en marcha y ofrece modos 4H y 4L. El diferencial de bloqueo trasero (LD) disponible en la mayoría de versiones es muy efectivo en terrenos complicados. En la práctica, durante la ruta off-road que realizamos, el Musso demostró una capacidad real fuera del asfalto, superando zonas de barro y grava con solvencia gracias a la reductora y al bloqueo y eso que rodamos sobre todo con neumáticos de serie.
El conjunto mecánico es competente y orientado al trabajo y al ocio mixto. No es el motor más refinado del segmento, pero cumple con creces en par, fiabilidad y versatilidad. La combinación de caja corta + automática + multilink es, para mí, la más equilibrada y la que recomendaría a la mayoría de usuarios que buscan un pickup versátil sin renunciar al confort.
Prestaciones y consumos
El Musso se mueve con soltura tanto en asfalto como en terrenos complicados. La suspensión filtra bien en carretera y ofrece buen comportamiento en tierra.
La dirección es precisa, aunque algo pesada en maniobras a baja velocidad. Los frenos están bien dosificados.
En cuanto a consumos, el WLTP homologa entre 9,1 y 9,8 l/100 km según versión. En mi prueba real (mixto con algo de carga y off-road) rondé los 10,2-10,8 l/100 km. Es lógico para un pickup de más de 2 toneladas, pero está lejos de ser eficiente.
Precios y garantía
Los precios aún no han sido confirmados oficialmente en España, pero KGM posiciona al Musso como una opción muy competitiva frente a los grandes del segmento. La garantía es de 5 años o 150.000 km, lo que es correcto para el segmento.
| Versión | Caja | Precio sin IVA |
| KGM Musso | Corta | 27.000 € |
| KGM Musso | Larga | 28.000 € |
¿Me lo compraría?
El KGM Musso me ha gustado mucho. Es un pickup con carácter, capacidades todoterreno reales y un interior tecnológico que sorprende. La calidad de construcción es excelente (sin ruidos ni crujidos incluso en terrenos duros) y la estética exterior ha dado un gran salto.
Sí, me lo compraría si busco un pickup versátil, capaz fuera del asfalto, con buena relación calidad-precio y un interior tecnológico y confortable.
Tabla de especificaciones
| Categoría | Especificación |
| Dimensiones | |
| Longitud total | 5.150 mm (caja corta) / 5.460 mm (caja larga) |
| Anchura total | 1.950 mm |
| Altura total | 1.840-1.865 mm |
| Distancia entre ejes | 3.100 mm (corta) / 3.210 mm (larga) |
| Motor y Prestaciones | |
| Motor | 2.2 diésel LET |
| Potencia | 202 CV |
| Par máximo | 400-441 Nm |
| Transmisión | Manual 6 vel. / Automática 6 vel. |
| Tracción | 4×4 con reductora |
| Aceleración 0-100 km/h | No publicado |
| Velocidad máxima | 172-177 km/h |
| Consumos y Emisiones | |
| Consumo combinado WLTP | 9,1-9,8 l/100 km |
| Emisiones CO₂ | 238-261 g/km |
| Capacidades | |
| Caja de carga (corta) | 1.011 litros / 865 kg |
| Caja de carga (larga) | 1.262 litros / 1.085 kg |
| Capacidad remolque (con freno) | Hasta 3.500 kg |
| Altura libre al suelo | 245-248 mm |
| Ruedas y frenos | |
| Llantas | 17″ o 18″ |
| Neumáticos | 235/70 R17 o 255/60 R18 |
| Equipamiento destacado | |
| Pantallas | Dos de 12,3″ con Athena 3.0 |
| Asientos | Calefactados y ventilados (Limited) |
| Seguridad | 6 airbags + ADAS completo |
Diseño/Estética
Calidad de acabado
Equipamiento de serie
Equipamiento opcional
Habitabilidad
Maletero
Motor/Refinamiento
Prestaciones
Consumos
Transmisión
Dirección
Frenos y neumáticos
Comportamiento
Calidad de rodadura
Relación valor-precio
7.4
Lo bueno
- Gran salto estético y calidad de construcción excelente
- Capacidad todoterreno y de remolque real (3,5 t)
- Dos tamaños de caja muy prácticos
- Interior tecnológico y equipamiento generoso
- Buen confort y solidez general
Lo mejorable
- Consumo elevado
- Suspensión de ballestas rebotona en caja larga sin carga
- Ayudas a la conducción con pitidos molestos (falta botón de memoria)
- Dirección algo artificial
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