El motor X-DF-A funciona con lo que le echen: amoniaco o diésel, y reduce un 90% las emisiones con inyección a alta presión

El mundo de los motores de combustión interna está realmente deseperado y es que las normativas de emisiones están haciendo que el ingenio de marcas e ingenieros se lleve a niveles nunca antes visto, explorando áreas como el amoniaco.

Si a esto le sumamos que el sector marítimo busca desesperadamente formas reales de bajar su huella de carbono, la ecuación está servida. WinGD acaba de presentar su motor X-DF-A, una mecánica que es capaz de funcionar tanto con amoníaco como con diésel sin perder prestaciones. Además, al usar amoníaco con inyección de alta presión, logra reducir más del 90% las emisiones de gases de efecto invernadero.

Un hito que se celebra en China y en todo el mundo

La compañía suiza completó con éxito la Prueba de Aceptación en Fábrica (FAT) del X72DF-A en las instalaciones de CSSC Engine Co. (CSE) en China. El test fue presenciado por inspectores de Lloyd’s Register y representantes de American Bureau of Shipping (ABS) y China Classification Society (CCS), lo que le da un respaldo técnico de primer nivel.

Este motor, de 72 cm de calibre, será instalado en el primero de diez graneleros de 210.000 toneladas que CMB.TECH tiene pedidos. No es un prototipo experimental, es un motor listo para navegar en buques de gran envergadura.

Versatilidad real y eficiencia ya probada

Lo más llamativo del X-DF-A es su flexibilidad. Puede operar con diésel o con amoníaco sin que el capitán note grandes diferencias en respuesta o potencia. Cuando funciona con amoníaco, utiliza inyección de alta presión acompañada de solo un 5% de combustible piloto a plena carga. El resultado es un comportamiento dinámico y un consumo muy similar al de sus hermanos diésel, pero con una caída drástica en emisiones.

Esta característica no es solo un dato técnico. Es una ventaja enorme para los armadores que todavía no saben exactamente cómo evolucionará la disponibilidad de combustibles alternativos en los próximos años.

Un mercado que ya cree en la tecnología

WinGD ya acumula pedidos equivalentes a 40 motores X-DF-A de diferentes tamaños y para distintos tipos de buques. Esa cartera demuestra que la industria está dispuesta a apostar por el amoníaco cuando la tecnología está suficientemente madura.

Con las aprobaciones FAT, FIT y TAT ya en el bolsillo, la plataforma XDF-A se posiciona como una de las opciones más serias para quienes quieren descarbonizar flotas grandes sin sacrificar fiabilidad ni rendimiento.



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