Nuevo récord en la prueba del alce: el Li Auto L8 Livis destroza el histórico récord del Citroën Xantia Activa V6 al pasar la maniobra a 135 km/h

El fabricante chino Li Auto ha conseguido un logro que pocos esperaban en el exigente mundo de las pruebas de esquiva. Su nuevo L8 Livis ha superado con creces la marca que durante más de dos décadas parecía imbatible en la prueba del alce, esa maniobra de esquiva brusca que simula evitar un obstáculo repentino en carretera.

Mientras que la mayoría de los vehículos —incluso deportivos de élite— luchan por mantener el control por encima de los 85 km/h, el eléctrico chino entró en la prueba a 135 km/h y la completó con solvencia. Un salto impresionante que pone el listón mucho más alto.

Del Xantia de 1999 al eléctrico chino

Durante años, el Citroën Xantia Activa II de finales de los 90 se mantuvo como referencia indiscutible. Aquella berlina familiar francesa, equipada con su famosa suspensión Hidroactiva, logró en 1999 completar la prueba a 85 km/h sin ayudas electrónicas modernas ni tracción integral. Un resultado que humilló a muchos deportivos de su época y que, con matices sobre las condiciones de la prueba, seguía siendo citado como uno de los grandes hitos de la estabilidad.

Ahora, el Li Auto L8 Livis no solo iguala esa referencia histórica, sino que la deja muy atrás. El salto de los 85 a los 135 km/h representa un avance notable en cómo los vehículos actuales pueden gestionar fuerzas laterales extremas.

Top 11 histórico de la prueba del alce

  1. Li Auto L8 Livis (2026) – 135 km/h
  2. Citroën Xantia Activa V6 (1999) – 85 km/h
  3. IM L6 – 85 km/h
  4. McLaren 575 LT (2017) – 83 km/h
  5. Audi R8 V10 plus (2017) – 83 km/h
  6. Porsche 996 GT2 (2004) – 82 km/h
  7. Porsche 997 Carrera 4S (2008) – 82 km/h
  8. Porsche 997 GT3 RS (2008) – 82 km/h
  9. Porsche 997 GT2 (2008) – 81,5 km/h
  10. Porsche 991 Carrera 4S (2014) – 81 km/h
  11. Porsche 997 Carrera S (2008) – 81 km/h
  12. Porsche 997 Carrera S Cabrio (2005) – 81 km/h

Nota: Los datos anteriores al Li Auto provienen de pruebas históricas y pueden variar según las normas ISO aplicadas en cada época.

La tecnología que marca la diferencia

El secreto del L8 Livis reside en su chasis de última generación. Incorpora una suspensión avanzada con actuadores de 800V, capaz de reaccionar de forma casi instantánea a los cambios de carga durante giros violentos. A esto se suma una dirección drive-by-wire completamente electrónica, que elimina las conexiones mecánicas tradicionales y ofrece una precisión y rapidez superiores en el manejo.

Estas soluciones permiten al vehículo mantener una trayectoria estable incluso cuando se somete a exigencias que pondrían en apuros a la mayoría de los coches actuales.

Más que confort: un paso adelante en seguridad

Lo más interesante de este récord no es solo la velocidad alcanzada. La prueba demuestra que una suspensión tan sofisticada no se limita a ofrecer un viaje más suave y confortable en carretera. En realidad, eleva de forma significativa la capacidad del coche para reaccionar de manera controlada ante imprevistos.

En un escenario real, donde un peatón, un animal o un objeto pueden aparecer de repente, esta estabilidad activa puede marcar la diferencia entre evitar un accidente o sufrir una pérdida de control. El Li Auto L8 Livis muestra que los vehículos eléctricos pueden combinar innovación tecnológica con niveles de seguridad superiores, superando incluso referencias históricas como la del Xantia.

Un resultado que invita a repensar qué significa realmente “seguridad activa” en la era de la electrificación.



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