Volkswagen estaría evaluando la posibilidad de traer modelos 100% destinados al mercado chino a Europa e incluso fabricarlos allí a pesar de los aranceles: los costes de desarrollo son un 40% menores y los plazos son muy reducidos
El gigante alemán del automóvil está estudiando por primera vez la posibilidad de introducir en el mercado europeo vehículos desarrollados específicamente para China.
Hasta el día de hoy, los modelos europeos eran modificados en China para ser vendidos allí con distancias entre ejes mayores, otros equipamiento y otras puestas a punto, sin embargo también tenían modelos exclusivos para el mercado chino.
Según información de fuentes cercanas al grupo, Volkswagen ha iniciado un análisis interno de viabilidad para importar estos modelos o incluso producirlos en plantas europeas, con la factoría de Zwickau, en Sajonia, como una de las opciones más firmes puestas sobre la mesa.
Presiones que obligan a repensar todo el negocio
Además de los recortes millonarios, los 10.000 despidos y el cierre de hasta 6 fábricas, el fabricante quiere maniobrar ante la fuerte competencia de las marcas chinas, que ganan terreno con vehículos eléctricos a precios mucho más competitivos.
Los candidatos: ID. ERA 9X y un SUV sobre plataforma CSP
Entre los modelos que se están barajando encontramos el ID. ERA 9X, un SUV de autonomía extendida desarrollado conjuntamente con SAIC Motor y lanzado en China el pasado mes abril con un precio que al cambio no llegaría a los 40.000 euros.
Un segundo candidato es un nuevo SUV basado en la plataforma escalable CSP creada por Volkswagen en China, cuya llegada a Europa se prevé para finales de 2027. Este modelo tiene la ventaja de utilizar tecnología que el grupo controla directamente, algo que no pasa con el ID.ERA 9X.
Adaptación obligatoria modificaciones técnica
Cualquiera de estos vehículos requeriría modificaciones importantes antes de venderse en Europa: actualización de software, sistemas de asistencia a la conducción, materiales interiores y cumplimiento de estrictas normativas locales.
Volkswagen está analizando específicamente si el software desarrollado en China puede cumplir con los exigentes requisitos del mercado europeo.
Hasta ahora, Volkswagen seguía el esquema clásico del “modelo global”: desarrollaba la mayoría de sus vehículos en Wolfsburg (Alemania) y los producía en Europa para exportarlos al mundo. En los últimos años, se ha impulsado el desarrollo y fabricación local en China, donde Volkswagen Anhui, en Hefei, se ha convertido en su segundo centro de I+D más importante tras la sede alemana.
Lo que realmente sucede y está llevando a Volkswagen y a otras marcas a efectuar estos cambios de rumbo es que los costes de investigación y fabricación en China son notablemente inferiores. Para que te hagas una idea, el desarrollo es aproximadamente un 40% más barato que en Europa y los ciclos de creación son más cortos, con margen para reducir aún más los gastos.
Esta ventaja económica podría permitir que algunos modelos sigan siendo rentables incluso si Europa mantiene o aumenta los aranceles a los vehículos eléctricos chinos.
El principal desafío como siempre son los políticos y sus aranceles. Además del 10% general que aplica la Unión Europea a los automóviles importados, existen tasas antisubvenciones sobre los vehículos eléctricos de batería fabricados en China. Si Volkswagen decide exportar estos modelos, podría verse afectado por las mismas medidas.
Por el momento, ni los modelos definitivos, ni el volumen de producción, ni siquiera la continuidad de este proyecto están decididos, así que habrá que esperar a la confirmación oficial por parte de la marca.
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