Le quitan al Porsche 911 GT3 RS lo que lo hacía único y ahora le meten un sistema biturbo que da miedo y eleva la potencia por encima de los 800 CV
Aunque para muchos el Porsche 911 GT3 RS es perfecto, SSR Performance dice que aún puede serlo más y que habiendo margen de mejora, es tontería dejarlo de serie.
El punto de partida es el mítico seis cilindros bóxer de 4.0 litros del GT3 RS, un motor atmosférico que de serie entrega 525 CV. Sobre esa base, el especialista ha instalado un sistema biturbo que cambia por completo su forma de entender las prestaciones. El resultado supera los 800 CV.
La cifra impresiona y mucho más si además tenemos en cuenta que esto se ha logrado sin asistencia híbrida y sin filtro de partículas de gasolina (GPF), de modo que toda esa potencia sale únicamente del motor de combustión.
Gestionar al menos 275 CV adicionales tampoco se deja en manos de una solución convencional. Toda esa potencia se transmite a través de una configuración de caja de cambios desarrollada expresamente para Project Leo.

Una carrocería que anuncia que esconde algo muy gordo en su interior
Basta un vistazo para entender que este GT3 RS ya no es el de siempre. Su carrocería, profundamente modificada, suma nuevas entradas de refrigeración, y las más llamativas se concentran en la zaga con unas grandes aberturas de las aletas traseras y del paragolpes posterior encargadas de ventilar con aire fresco los turbocompresores.
El frontal tampoco pasa desapercibido, porque estrena un enorme splitter rediseñado. A todo ello se añaden unas tapas aerodinámicas en las llantas de aleación de ambos ejes.
El Project Leo es una interpretación extrema de un deportivo que ya era extraordinario antes de pasar por el taller. Falta lo más importante y esto es verlo terminado y comprobar de qué es capaz cuando salga a un circuito.

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